13 de March de 2026
El boom de las computadoras y la falta de programadores
Hardware Historia Software

El boom de las computadoras y la falta de programadores

Hablemos de un dato que es historia, todos sabemos que en los 80’s la era PC trajo consigo una explosión de cultura informática. Pero el boom de las computadoras y la falta de programadores data de los 60s y 70s.

Este no es un artículo en si de efemérides, como acostumbro a hacer en Retro Computing MX, pero si es de retro computación, muy retro. Si te gusta la historia de la computación, te invito a leerlo.

Mientras las empresas invertían fortunas en estas nuevas máquinas «pensantes», se daban cuenta de que no tenían suficiente gente capaz de decirles qué hacer.

Esta es la historia de una brecha de talento que impulsó cambios masivos en la educación, la industria y la percepción de una nueva profesión.

El Contexto: La Computadora se Vuelve «Necesaria»

Los años 60 fueron la década en que la computadora dejó de ser un simple capricho científico o militar y comenzó a infiltrarse en el mundo empresarial y gubernamental.

Grandes corporaciones, bancos, agencias gubernamentales y universidades empezaron a adoptar mainframes (como el IBM System/360, lanzado en 1964) para automatizar tareas repetitivas, gestionar grandes bases de datos, realizar cálculos complejos y procesar transacciones.

El precio de las computadoras, aunque todavía muy alto, comenzó a bajar relativamente, y su poder de procesamiento crecía exponencialmente.

La promesa de la eficiencia y la reducción de costos era demasiado atractiva para ignorarla. Las computadoras eran el futuro, y las empresas lo sabían.

Anuncio de Popular Science buscando programadores

“Se necesitan 500.000 personas que sepan programar. Si Ud. sabe hablarle a un computador, entonces tiene una excelente oportunidad de trabajo con gran futuro”
Revista Popular Science – Enero de 1965 (pags 165-169)

La Paradoja: Máquinas sin Cerebro (Humano)

El problema era que estas máquinas, por muy potentes que fueran, no hacían nada por sí solas.

Necesitaban instrucciones precisas, detalladas y lógicas. Necesitaban programadores. Y ahí es donde surgió la crisis.

A principios de los años 70, la oferta de programadores calificados simplemente no podía seguir el ritmo de la demanda creciente. Las razones eran varias:

  1. Novedad de la Profesión: La programación era una profesión relativamente nueva. No existían títulos universitarios específicos en «ciencias de la computación» en todas las universidades, y la formación solía ser ad hoc, a menudo autodidacta o a través de cursos intensivos.
  2. Barrera de Entrada (Percibida): La programación se veía como una actividad altamente técnica y elitista, reservada para genios matemáticos o ingenieros. Los lenguajes de programación (FORTRAN, COBOL, Ensamblador) eran complejos y requerían una lógica muy rigurosa.
  3. Falta de Métodos de Enseñanza: No existía una pedagogía estandarizada para enseñar a programar a gran escala. Las técnicas eran todavía experimentales.
  4. Enfoque en el Hardware: La industria y las universidades estaban más centradas en el desarrollo y la construcción de las máquinas en sí que en el software que las haría útiles. Se creía que el software era un «subproducto» de la máquina.
  5. Rotación de Personal: Los programadores existentes eran muy solicitados, lo que generaba una alta rotación. Las empresas invertían en capacitar a su personal, solo para que fueran contratados por la competencia con mejores ofertas.

Resultados inesperados de la paradoja

El resultado era un cuello de botella masivo.

Las empresas tenían computadoras enormes y caras inactivas, esperando programas, o con proyectos estancados por la falta de personal calificado.

Los proyectos se retrasaban, los costos se disparaban y la promesa de la automatización se veía frenada por la escasez de talento humano.

¿Quién Programaba Entonces? Y ¿Cómo se Formaban?

Los programadores de esa época eran un grupo diverso y, a menudo, autodidacta o con formación en campos adyacentes:

  • Matemáticos e Ingenieros: Muchos provenían de estas disciplinas, ya que la lógica y el pensamiento estructurado eran fundamentales.
  • «Traductores» de Negocios: Había personas con experiencia en contabilidad o administración que aprendían a codificar para automatizar procesos específicos de sus áreas.
  • Mujeres Programadoras: Es fascinante notar que en esta época, un porcentaje significativo de programadores eran mujeres.
    La programación se percibía a veces como una «tarea de oficina» o «secundaria» al hardware, lo que la hacía accesible para ellas.
    Figuras como Grace Hopper o las programadoras de la ENIAC son ejemplos tempranos de este fenómeno, que lamentablemente disminuyó en las décadas siguientes.
  • Cursos Intensivos y Bootcamps Primitivos: Para satisfacer la demanda, surgieron «escuelas» o programas intensivos de capacitación ofrecidos por fabricantes (como IBM) o por empresas privadas.
  • Aprendizaje «en el Trabajo»: Muchos simplemente aprendían mientras trabajaban, descifrando manuales, experimentando y colaborando con colegas.

La Solución: Ampliando el Pool de Talento y Simplificando el Acceso

La escasez de programadores tuvo varias consecuencias y llevó a importantes cambios:

  1. Auge de la Educación en Ciencias de la Computación: Las universidades comenzaron a establecer y expandir departamentos de Ciencias de la Computación, reconociendo la programación como una disciplina académica formal.
  2. Desarrollo de Lenguajes de Alto Nivel: Se puso un mayor énfasis en el desarrollo de lenguajes de programación más «amigables» y de alto nivel como COBOL (diseñado para negocios y con sintaxis más cercana al inglés) y BASIC (diseñado por John Kemeny y Thomas Kurtz para principiantes y accesibilidad). Estos lenguajes buscaban reducir la complejidad y hacer que la programación fuera más accesible para un público más amplio.
  3. Herramientas de Desarrollo Mejoradas: Se empezaron a crear mejores herramientas de depuración, compiladores más eficientes y entornos de desarrollo que facilitaran el trabajo del programador.
  4. Reconocimiento de la Profesión: La programación comenzó a ser reconocida como una profesión valiosa y bien remunerada, lo que atrajo a más personas a estudiar y dedicarse a ella.
  5. Impacto en la Democratización de la Computación: El deseo de hacer la computación accesible no solo a los expertos (para resolver la escasez), sino a las masas, fue un factor clave en el desarrollo de las computadoras personales que surgieron a finales de los 70. Lenguajes como BASIC, diseñados para la «gente común», fueron fundamentales en esta transición.

El Boom de los cursos por correspondencia

Anuncios de McGraw Hill
Anuncios de McGraw Hill – Revista Time y otras, junio, 1970

En la década de 1970, con la explosión de la computación y la consecuente falta de programadores, muchas personas vieron en los cursos por correspondencia una oportunidad.

Y se convirtió en la oportunidad de oro que esperaban para entrar en este nuevo y prometedor campo.

Estos cursos son pioneros en la educación a distancia.

Permitían a individuos de todas las edades y ubicaciones geográficas adquirir habilidades en programación sin la necesidad de asistir a una universidad o un aula física.

Operaban de manera sencilla pero efectiva: el estudiante recibía por correo paquetes con manuales, lecciones y ejercicios.

Una vez completados, los enviaba de vuelta para ser revisados y calificados por instructores.

Aunque el feedback era lento (dependiendo del correo postal), estos cursos ofrecían una ruta flexible para aprender lenguajes como BASIC o COBOL, a menudo con un enfoque muy práctico.

Instituciones como las International Correspondence Schools (ICS) fueron clave en este tipo de formación, democratizando el acceso al conocimiento tecnológico y ayudando a cubrir la creciente demanda de talento en la incipiente era digital.

Estos programas estudiantiles eran vitales para quienes no podían permitirse el lujo de la educación universitaria formal.

También eran la respuesta a una plegaria para aquellos que buscaban un cambio de carrera en un campo emergente.

Demostraron que la educación en informática no estaba limitada a las instituciones académicas de élite.

Mostraron que con suficiente motivación y los materiales adecuados, cualquiera podía aprender a «hablar» el lenguaje de las máquinas.

La proliferación de estos cursos por correspondencia refleja una época de increíble optimismo y necesidad en la industria tecnológica.

Variedad de revistas de toda temática, no solo de informática, se llenaron de espacios publicitarios ofreciendo cursos por correspondencia para enseñarse de forma autodidacta, la programación.

Pero había de todo, cursos buenos y cursos malos. Cursos en los que requerías acceso a un ordenador, cosa que no era tan fácil en lugares de poco acceso tecnológico.

Fueron un puente esencial entre las máquinas complejas y las personas ansiosas por entenderlas y controlarlas.

Así, se sentaron las bases para el boom de la computación personal y la cultura «hacker» que surgiría poco después.

Lecciones para Hoy: La Brecha de Talento es Constante

La crisis de programadores de principios de los 70 es una historia que resuena hoy en día.

A pesar de los avances tecnológicos, la brecha entre la demanda de talento tecnológico y la oferta sigue siendo un desafío recurrente en muchas industrias y países.

Nos recuerda que, por muy avanzados que sean nuestros chips y sistemas, el ingenio y la habilidad humana para crear software siguen siendo el motor fundamental del progreso tecnológico.

Así que, la próxima vez que te encuentres con un viejo libro de BASIC o veas fotos de esos enormes mainframes, recuerda que en la década de 1970, el cuello de botella no era el hardware, ¡sino la gente que sabía cómo hacer que esas máquinas cobraran vida!

Fuentes:

  • «The Computer Age: A Twenty-Year View» editado por Michael L. Dertouzos y Joel Moses (1979): Este libro, que compila ensayos de figuras clave en la computación, aborda las tendencias y desafíos de la época, incluyendo la escasez de programadores. (Verificado el 3 de junio de 2025)
  • «Grace Hopper and the Invention of the Information Age» de Kurt W. Beyer (2009): Una biografía que ofrece contexto sobre el desarrollo de lenguajes como COBOL y la evolución de la profesión de programador. (Verificado el 3 de junio de 2025)
  • «Out of the Inner Circle: A Hacker’s Guide to Computer Security» por Bill Landreth (1985): Aunque se centra en el hacking, este libro da una perspectiva de la cultura de la programación en las décadas anteriores y el ambiente técnico.
  • Revistas como Business Week, Datamation, Communications of the ACM de esos años a menudo discutían la «crisis de los programadores». (Verificado el 3 de junio de 2025)
  • «The Mythical Man-Month» de Frederick Brooks Jr. (1975): Un clásico de la ingeniería de software que aborda los desafíos de la gestión de proyectos de software y la productividad de los programadores, reflejando las realidades de la época. (Verificado el 3 de junio de 2025)
Publicación Anterior

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *